Autorizaciones para Conducir

El Registro del Automotor informó que son legales y que cumplen la misma función que la tarjeta azul. Satisfacción de notarios.


Desde que, en 2007, se puso en vigencia la autorización para conducir vehículos a personas que no son titulares de los mismos a través de la denominada “tarjeta azul”, que extienden los Registros del Automotor, en algunas zonas fronterizas se generaron controversias con los diferentes organismos de control que cuestionaban la validez de las autorizaciones para conducir hechas ante notario público (la autorización notarial fue el procedimiento utilizado antes de que se aplicara el régimen de la “tarjeta azul”).

Ahora, la cuestión ha quedado definitivamente zanjada por la Dirección de Registros del Automotor nacional, que comunicó que las autorizaciones hechas por los escribanos son absolutamente válidas, cualquiera sea la vigencia de la cédula de identificación del automotor (cédula verde) con los mismos alcances que las cédulas azules.-

Así lo informó el Registro en una nota (N° 61/14.-) que remitió al Presidente del Consejo Federal del Notariado Argentino el 28 de enero pasado: “Se concluye en que nada obstaría para que además de las cédulas antes indicadas (cédula azul), el titular registral pueda recurrir a un instrumento extendido por un escribano público, materializando el mismo a través de un documento notarial, debidamente legalizado en caso de corresponder, siendo necesario el uso de la Cédula de Identificación del Automotor (cédula verde), sin importar su vigencia, junto con el instrumento referido a fin de dar cumplimiento con lo dispuesto en el artículo 40 de la ley 24.449. Esto sería válido tanto para la circulación interna como externa del automotor”.

Desde los Colegios de Escribanos del país destacaron la importancia de la comunicación oficial, ya que despeja toda duda que pudieren tener los funcionarios. Expresando su conformidad “porque se ajusta a derecho y se trata de una razonable interpretación realizada por el organismo nacional que viene a solucionar la incertidumbre que se producía principalmente en los centros fronterizos del país, pero también ante los agentes de tránsito provinciales, municipales y con toda clase de autoridades viales”..